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El yacimiento arqueológico de Nertobriga, cuya extensión oscila entre las 6 y las 14 hectáreas, está enclavado en la cima de un cerro amesetado de la Sierra del Coto, situada en las estribaciones septentrionales de Sierra Morena, lugar estratégico en un área definida por las cuencas de los ríos Ardila (al norte) y el Múrtiga (al sur), afluentes del Guadiana, dentro del término municipal actual de Fregenal de la Sierra (Badajoz) a una distancia de ocho kilómetros de dicha localidad.

                                                                                                                                                                                            Estructuras de los templos del foro.

Aunque con dificultades de identificación, todo apunta a que la primera ocupación del lugar se remonta a tiempos prerromanos. La existencia de una población asentada sobre el Cerro del Coto anterior a la llegada de los romanos ha sido siempre deducida del mismo nombre de la ciudad, compuesto de dos términos de clara ascendencia céltica: “nerto”, con el significado de fuerte, y “briga”, ciudad: ciudad fortificada. En este sentido, Nertobriga aparece citada en las Fuentes clásicas, griegas y latinas, como una población de la Beturia Céltica.

La abundancia de recursos naturales y minero-metalúrgicos de la comarca, junto a su situación estratégica central, nudo de comunicaciones desde la Antigüedad, le otorgan una posición geo-política y económica preminente que permite su ocupación estable  de manera  prolongada,  en  una horquilla  temporal que iría desde el Bronce Final (ss. XIII?-VIII a.C) o, al menos, con mayor certeza, desde la Segunda Edad del Hierro hasta entrada la Edad Media, correspondiéndose con la ocupación almohade (s. XII) y la posterior conquista por la Orden del Temple a principios del s. XIII. Quedando únicamente una ermita cristiana, dedicada a San Frutos, aislada y con culto hasta mediados del siglo XVII.

Tras un periodo de esplendor y desarrollo urbanístico durante los siglos I y II d.C., como evidencian los vestigios arquitectónicos que afloran sobre la superficie, la ciudad romana de Nertobriga Concordia Iulia se transforma en los momentos finales del Imperio Romano, ante el agotamiento de los recursos y ante las Invasiones Bárbaras del s. V d.C., volviendo a adquirir una preminente función defensiva y de control territorial que se mantendrá durante la ocupación musulmana y posterior Reconquista Cristiana hasta su total abandono.

PT